Me parece que nos dispone a pensar íntimamente y hacer correr ideas, hacerlas públicas para que tomen su camino por donde quieran y puedan.
La potencia política que se despliega cuando las palabras se cruzan para hacer sinergia en un pensar colectivo.
Esta carta es para quienes sienten que no están preparades para dar, afrontar, asumir la ESI.
Preguntémonos juntes ¿Qué significa “estar preparada o preparado”? Muchas veces lo primero que aparece es el mandato de un saber específico, en muchos casos certificado, del cual deberíamos dar cuenta de una manera homogénea y estandarizada. Esto además tiene el condimento de que esa experticia pareciera estar vigilada por otres.
Demos una vueltita a esta afirmación y corramos de escena las calificaciones del conocimiento para dar lugar a pensar la ESI como una perspectiva, una posición epistémica y política para imaginar y encarar el proceso de educativa en cualquiera de sus niveles.
Es decir, una lente que se va construyendo, por supuesto con lecturas, experiencias, convicciones, interrogantes sobre qué hacer en el aula con las vitalidades que la habitan.
No quiero decir bajo ningún punto de vista que no se necesita estudiar, reflexionar, leer, escuchar conferencias, experimentar sobre la sexualidad integral; lo que me interesa convidar es que esto supone caminos diversos, heterogéneos, a veces no imaginados, que nos llevan a pensarnos desde la ESI, con la ESI, en la ESI.
Estar disponibles no es lo mismo que estar preparades como dice Carlos Skliar, justamente es abrir subjetivamente nuestra existencia para dar lugar la tarea de acompañar procesos vitales fundados en la no violencia, el cuidado, el amor, la duda, el respeto, la responsabilidad que implica estar presentes en esos espacios que compartimos con la gurisada día a día.
“Acompañar es político» dice Florencia Montes Paez (2025) y quizás esta sea una ventana por donde asomarnos para sentir que estamos a la altura de las situaciones, porque aquí político significa sobre todas las cosas, el modo en que establecemos los vínculos, las relaciones e interacciones. Una manera de cuestionar ciertas naturalizaciones en relación a los cuerpos, las identidades, las formas del amor y al mismo tiempo disputar sentidos sobre las vergüenzas, el consentimiento en todas sus formas, las relaciones familiares.
Entonces quizás ese “estar preparades” supone asumir la tarea docente desde un lugar, una posición pero también desde une misme como sujeta/o del experimento del que implica adentrarnos en la escena de la educación.
Esta carta quiere acercarse a quienes sientan entonces que, aquel temor a no saber si podemos, si debemos.. muta en un sí nos da la cuerda para ser ESI, hacer ESI, militar la ESI.
Maruje de Paraná.